|
Historia y Significado Introducción Cada persona vive bajo la influencia de dos grandes campos de energia denominados Qui. Por debajo de nosotros se encuentra continuamente la fuerza de atracción de la Tierra y por encima la energía del Cosmos. Entender la influencia de esta energía en las personas y el medio ambiente, así como el impacto que ello supone en nuestras vidas, es la base del Feng Shui. Actualmente el mundo occidental se ha interesado por conocer y aplicar el Feng Shui, cuya popularidad alcanza desde la construcción de importantes edificios de negocios hasta la decoración de casas habitación. Sin embargo, el Feng Shui no es una novedad ni una moda pasajera, al contrario, es una disciplina que ha sido aplicada desde hace miles de años y cuyo fin es procurar la armonía del hombre con su entorno.
Feng Shui se ha traducido de múltiples maneras, siendo la más común la que lo identifica como medio ambiente. Los chinos lo utilizan de manera más paricular, indicándolo como corrientes de energía que se concretan en mala suerte o buena suerte. Literalmente los carácteres del Feng Shui significan viento y agua, lo que apunta a los orígenes de esta disciplina. Desde hace mucho tiempo, los chinos han creído que cualquuier interferencia con el terreno pueden originar calamidades extraordinarias, pues cualquier construcción o transformación que haga el hombre tendrá sus inevitables concecuencias en el mundo que lo rodea y por lo tanto en su vida, directamente. Aunque en sus origenes el Feng Shui se remonta a preceptos muy antiguos establecidos en el Li Shu (libro de los ritos chinos), donde la búsqueda era guardar el equilibrio de la naturaleza, hoy en día es una amalgama de razonamientos lógicos, tradiciones orales, simbolismo, estructuras basadas en los puntos cardinales, un poco de superstición, y una compleja disciplina. En el siglo IX d. C., el sabio Yang Yun-sung compiló el primer manual del Feng Shui, que sirvió para conformar la Escuela Primitiva. Un siglo más tarde compilaron otra guía adecuada al Norte, basada en los puntos cardinales y no en las formaciones montañosas de las cuales carecían, esta otra escuela se conoce como la del Compás. Hoy en día, estos dos sistemas se combinan con la idea de tener una mayor exactitud. Junto a las escuelas mayores de Feng Shui (la Primitiva y la del Compás) surgió la que se denomina Tercera Escuela de Feng Shui, la cual está conformada más que todo por observaciones de sentido común, cierto folclor y alguna imaginación. Se diferencia de las otras en que es más popular y no tiene en sus fundamentos ninguna pretención científica ni rigurosidad alguna de método. Sin embargo, esta escuela es una de las más difundidas en el mundo y es tal vez la que tiene mayor acogida.
Cómo se originó el Feng Shui En la China antigua, el Feng Shui clásico era una disciplina celosamente custodiada que se utilizaba como una herramienta para garantizar la buena salud, la riqueza y el poder de las dinastías imperiales. Los poseedores de este conocimiento secreto (los Maestros del Feng Shui) eran meteorólogos, astrónomos y científicos de otras especialidades sumamente respetados, elegidos para defender y preservar la buena fortuna y prosperidad de la corte real. Además, este conocimiento fue celosa y secretamente transmitido de generación a generación a través de lineamientos específicos. ¿Qué es el Feng Shui?
Literalmente significa viento y agua. Denominado como la geomancia China
(sabiduría de la tierra), el Feng Shui es un antiguo estudio de la
naturaleza y del medio ambiente artificial que se ha practicado durante
miles de años con el fin de crear y/o reforzar un espacio que conduzca y
emane energía o Qui favorable. Un análisis Feng Shui examina el entorno natural, la construcción, cómo interactúa la gente con el inmueble y observa los factores relacionados con el tiempo. Basándose en estas consideraciones, se pueden hacer recomendaciones sobre cómo mejorar el Qui de cierto lugar. Los resultados incluyen prosperidad, beneficios en cuanto a la salud así como bienestar. Cuando el Feng Shui se aplica a un negocio o a una casa, muchos elementos son analizados y examinados. Esto incluye los vecindarios, calles, ubicación, direcciones, forma de los edificios, techos, puertas, ventanas, habitaciones, escaleras, ubicación de estufas y otros equipos, chimeneas, drenajes, columnas, vigas, luces y muchos otros. Además de fomentar la presencia del Qui positivo, también se utiliza para reconocer, evadir y corregir lugares con una carga de enrgía negativa. Las personas que viven y trabajan en ambientes sanos se sienten más creativas, a la vez que aumentan su potencial para lograr el éxito social y financiero, así como la armonía personal. El Feng Shui de un lugar también puede ser orientado con fines específicos al considerar el Qui del propietario y de los ocupantes. Una casa se puede beneficiar con un Qui tranquilo y armonioso pero una tienda requiere de uno más estimulante para promover las ventas. Los lugares industriales pueden orientarse para reforzar la producción y la investigación. Algunos
edificios famosos creados conforme a los principios del Feng Shui son: |